Marcos Torres "hace agua"

Por Juan Manuel Saieg (*)
miércoles, 19 de enero de 2022 · 16:58

El Contrato que impulsó y firmo Marcos Torres para la Concesión del servicio de agua y cloaca de la ciudad, paradójicamente, “hace agua” y vastos sectores de la ciudad padecen la restricción del suministro cuando más lo necesitan.

Lo primero  que tenemos que decir es que este contrato suscripto por Marco Torres, para la prestación del servicio de agua y cloaca en la ciudad, refleja una falta importante de análisis y fundamentos básicos que se requieren para cualquier servicio público a concesionar. De lo contrario que alguien lo explique.

Cómo se puede entender que haya firmado Torres, en octubre del 2020, el contrato que hoy rige el servicio y donde establece, en su artículo décimo segundo que: “La CONCESIONARIA deberá presentar en el término de 90 (noventa) días a partir de la fecha del presente convenio, un plano general de distribución de agua y cloacas. En dicho plano deberá establecer los puntos donde el servicio no está disponible o se presta de manera deficiente y proceder a realizar un plan de remediación. Este plano deberá presentarse en forma actualizada cada 6 (seis) meses”.

Requerir esa información posterior a la firma del Contrato, tal como se expresa en la cláusula precedente, resulta extemporánea y mucho más cuando en el mismo contrato se compromete al municipio a llevar adelante las obras de infraestructura (art. 13). Es imprescindible contar con dicho relevamiento en forma previa, es el modo de saber dónde se está parado en relación al servicio que se va a dar en concesión y más aún cuando la voluntad siempre fue otorgarlo sin licitación.

El resultado de este error lo estamos sufriendo hoy, donde gran cantidad de hogares se quedan sin suministro cuando más se lo necesita. Es lo que comúnmente se denomina ir detrás de la demanda y es lo primero que se recomienda no hacer cuando de servicios públicos se trata. La infraestructura del servicio debe estar siempre por encima del pico del requerimiento ponderado que van a necesitar los usuarios, precisamente para no sufrir lo que los altagracienses estamos padeciendo recurrentemente: DESABASTECIMIENTO en amplios sectores de la ciudad.

Otro de los puntos, es el pago del Canon. El contrato establece en su artículo décimo tercero que: “El PODER CONCEDENTE percibirá de la CONCESIONARIA un Canon del veinte por ciento (20%) sobre el total de los ingresos percibidos por la CONCESIONARIA, en forma mensual, incluyendo sus respectivos intereses y/o actualizaciones, el cual será utilizado por el PODER CONCEDENTE para la realización de obras de infraestructura, conforme lo determine la Municipalidad”.

Sobre esto debemos decir:

a) Si no se contaba con los costos de las necesidades de obras en la ciudad para llegar a nuevas zonas y/o mejorar el sistema en aquellos lugares donde la prestación es deficiente, ¿cómo se determinó que el 20% es el monto adecuado de pago de Canon? ¿Será mucho o poco el 20% para hacer frente a las obligaciones que el municipio adquirió en el contrato para llevar adelante las obras que los servicios de agua y cloaca requieren?

b) El Canon, llamativamente, lo estamos pagando los usuarios. Tal como figura en la factura de servicio de agua y cloaca y que mensualmente se detalla el ítem que dice “CM FONDO DE INVERSIONES MUNICIPALES 20%”. De este modo la Prestataria actúa como un mero agente de percepción de una tasa municipal. Se debería haber exigido que el Canon provenga de quien hace la explotación comercial del servicio, aportando parte de las utilidades netas que se derivan del mismo.

c) Esta recaudación de Canon, cuyo fin sería para obras de infraestructura que el municipio realizaría, ¿a dónde va? ¿ingresan a una cuenta especial separada de Rentas Generales? ¿Cuánto recauda y qué “inversiones” se hicieron o se tiene programado hacer con dichos ingresos?

En función de estas graves deficiencias que el Gobierno de Marcos Torres hizo incurrir al municipio en su rol de Concedente del servicio, estamos en condiciones de manifestar que el Contrato vigente “hace agua” y los vecinos cuando más lo necesitamos, estamos sedientos.

(*) Exviceintendente (2015-2019) de la ciudad de Alta Gracia 
25%
Satisfacción
11%
Esperanza
11%
Bronca
11%
Tristeza
18%
Incertidumbre
22%
Indiferencia

Comentarios